Con Dominica, mi pareja, fuimos unos días a Madeira.

Un descubrimiento personal muy agradable de la isla.

La ciudad de Funchal tiene todos los servicios necesarios, la oferta gastronómica es muy amplia y con precios razonables, y buscando un poco, baratos.

Los Hoteles, con piscinas de agua dulce. El tiempo, siempre soleado. Recomendable, coger un autobús turístico con un recorrido de una hora, te muestra Funchal y alrededores, hasta Cámara de lobos, un pueblo pescador, precioso.

No me importaría volver. Un buen viaje, la verdad.